martes, 1 de octubre de 2013

Malherido Corazón

"Responde... Por favor" Mi mente suplicaba que la persona instaurada en ella, tomará en cuenta cada una de mis súplicas y las cumpliera. 
Necesitaba leer su mensaje, sentir que todavía era importante para él.
A pesar de ser su novia, él la seguía amando... Y la amaría siempre.
Supongo que jamás ganaré en la única competición que realmente me importaba. Daría todos mis premios, mis conocimientos, mis talentos, mis recuerdos, mis sentimientos.. Solamente por recibir amor sincero de ti. Solamente para ser aquello que ella es.
¿Por qué...?, ¿Por qué cuando uno se esfuerza tanto en conseguir aquello que más desea... ¡Es cuando menos lo obtiene!?
Ese objeto que se parece tan cercano en realidad es tan lejano.
Ese amor que parece tan táctil es en realidad tan quebrantable.
¿Por qué a pesar del estúpido dicho, no me siento feliz al verlo amar?
¿¡POR QUÉ!?
Duele como si una flecha de aquellas que ante lanzaban, hubiera atravesado una y otra vez el pequeño y resquebrajado corazón envuelto en vendas.
Sufro... Como cuando me ilusione por primera vez con los sueños de amor, los cuentos de hadas y el mundo color rosa... Todo eso se fue cuando me hicieron madurar.
Entonces... ¿Qué es amar?
¿Ser feliz y ver un mundo perfecto con puros corazones revoloteando por ahí?, ¿Sufrir y solo ver un montón de vendas junto a pedazos rotos de lo que alguna vez tuvo una forma hermosa?
Simplemente, veo y me planteo... Si es que eso es el amor... Yo no quiero sentirlo, ni siquiera pensar en eso.
Desde ahora... Solo habrá un hueco en el lugar en que antes estuvo un siempre malherido corazón.
Supongo que tendré que seguir fingiendo que no siento nada... cuando en realidad me estoy acercando al fondo del pozo... ese que se supone que jamás nadie vería.
Prometo... Prometo que ahora.... Lo único que saldrá de mis labios serán palabras rotas, vacías, sin ningún tipo de sentimiento... Y si no cumplo esa promesa... Será porque alguien logró por fin encontrar un material lo suficientemente resistente y eterno... Como para compensar un millar de cortes sin igual.

domingo, 22 de septiembre de 2013

"Dreams"

Miré el cielo desde el árbol en el que estaba. Negro, tal cual mis sentimientos en ese momento. El recuerdo de aquel que había hecho de mis sentimientos semejantes a la oscuridad de la noche, todavía nublaba mi mente de cualquier otro ideal. Quizá por decepción, quizá por desilusión, quizá por desamor... ¿Quién sabe?

Aún recuerdo como tus labios rozaban con los míos en una suave caricia entregada por amor. Aún anhelo tus brazos envolviéndome con una ternura que nunca antes le habíamos dedicado a nadie. Aún amo aquellos gestos que me hicieron escogerte por sobre ese mar de cabezas, características y personalidades.

Sin embargo... Todavía odio que nada de eso fuese sincero. Conocías mi triste historia. Viviste conmigo cada pena y gloria. Soñaste y contagiaste a mi pequeño y marchito corazón con el deseo de vivir juntos, formar una familia, tenernos el uno al otro....

Pero no, debías abandonar todo por tu sueño. Más no te culpo, porque... yo también lo hice. 

Llegamos con una sonrisa fingida a lo que decíamos era nuestro hogar, más sabíamos que de ahí... Ya no nos veríamos más.

Terminamos con un "Ajá", toda la relación por la que luchamos... Fue tirada al Abismo sin más.

Y todavía aquí, sobre el árbol donde nos sonreímos por primera vez, donde nos besamos y profesamos eterno amor... Dejo a las lágrimas fluir de la prisión que son mis ojos. Desahogándome, leo el pequeño libro que te preparé como regalo.

"Dreams" se titulaba. Sonreí levemente al cerrarlo, ya totalmente húmedo por las gotitas que caían de los cristales en que mis pupilas se habían convertido. Iniciamos por un sueño y terminamos por el mismo.

¿Quién lo diría?

Los sueños, son lo que te impulsa a iniciar y a terminar.

O eso era en mi caso.

No soy de Cristal

Viví, viviré, vivo... como si al más mínimo golpe me quebrará en mil pedazos imposibles de volver a armar.

Todo por el simple e insignificante hecho de que creía en mis sueños y esperanzas... hasta el punto de sentirme capaz de morir por ellos.

¿Cuántos humanos de los que hay ahora... crees que serían capaces de decir... "Moriré por lo creó y deseo"? ¿Cuántos?
¿Un 10% de la población universal?

¡No! ¡Eso no sirve!

Debemos volver a como todo era antes... a la época en la que se sitúa "Romeo y Julieta", una época en que el amor podía más que el orgullo familiar, el dinero o la perversa mente de cualquier monstruo.

¡Quiero ser como la gente de antes!

Quiero caminar por la calle sin ningún tipo de preocupación. Quiero hacer reales lo que todo el mundo cree imposibles.

¿Por eso...?, ¿Por eso soy lo que ustedes llaman... ¡Un estúpido cristal!?

Por creer... ¿A qué cosa a llegado la sociedad?

Por cosas como esas cada vez me convenzo más de que soy un cristal...

Pero también se que no lo soy porque...

Si lo fuera, sería como ellos.

Débil de mente, débil de cuerpo. Frágil de alma...

Por el contrario... La gente que todavía cree... No es un insignificante cristal...

¡Es un hueso duro de roer!

The Sky Is My Limit

Me senté en el barandal de la terraza del enorme edificio en el que me encontraba esperando los resultados de mi petición. Sonreí mirando el suelo al tiempo que comenzaba a murmurar cosas incoherentes para cualquiera menos para mi.

The Sky Is My Limit!

Grité... Grité como si me fueran a matar en los próximos instantes, recordando las hermosas frases que antecedieron y sucedieron a aquella oración...

La oración que transformo mi vida.

Siempre había sido la pequeña niña a la que le destruían sus sueños e ideales... La pequeña que al más mínimo arrebato le decían que estaba mal. La pequeña que no hacía más que obedecer a otros y refrenar sus emociones. La pequeña que creía en el hecho de que lo que no lograbas a la primera sería imposible toda la vida... Y debías dejar que alguien más lo hiciera.

Pero cuando tome ese libro y leí el contenido de sus páginas... Disfrute y fui feliz... Feliz como nunca lo había sido.

Descubrí algo que nunca había tenido sentido... pero que ahora si.

Levanté mi vista hacia el oscuro cielo y me puse de pie sobre el barandal... para saltar hacia el abismo.

Habiendo superado todo lo que quisiera... Me quedaba un último sueño... Una última cosa en que gastar mi aliento.

Llegar a mi límite y superarlo...

Si es que lograba volar... No me volvería a caer más... Porque superaré a mi límite... ¡Cueste lo que cueste!

¿Por qué?

¿Por qué el cielo azul es lo que la gente menos mira?,  ¿Por qué es más importante la belleza a la inteligencia?, ¿Por qué las personas cambian?...

Simplemente... ¿Por qué?
Esa es la respuesta...
¡Simplemente las cosas pasan!

La gente no mira el cielo, porque olvida sus sueños de la infancia, y los mismos niños... ahora no son más que pequeños adultos. La sublime nada, es más poderosa de lo que alguna vez fue la inteligencia... Las personas cambian, porque necesitan subsistir, a pesar de los demás.

Y existente aún la verdad del mundo, la gente no hace más que ver destrucción a su alrededor y decir "Esto no pasaría si...".

¿¡Si qué!?

Por una vez deseo escuchar un por qué con su respectiva respuesta...

Una respuesta a la que todos lleguemos...

Después de todo... 

Para eso existe el...

"¿Por qué?"

Kill me, Please

Cada vez que observaba a través de mi ventana, todo era gris.

El mundo no era catalítico, ni mucho menos estaba llegando a su fin...

Pero todo cambiaba... para mal.

Las personas solo existen y se olvidan de vivir. Las grandes fuerzas comprimen a la sociedad y toman toda nuestra libertad. Nosotros mismos olvidamos nuestros infantiles sueños y creemos madurar... cuando todo lo que hacemos es decir adiós...

Adiós a todo aquello que alguna vez fue nuestra felicidad. Las cosas que representaban un arcoiris, un sol brillante que además de dar calor... daba algo mucho más importante... vida.

Por eso decidí dejar de correr. Resignarme a ser como todos. Olvidar los sueños que alguna vez tuve. Y decir... 

Kill me, please.

Tarde de Película

Miré hacia abajo preguntándome como diantres había accedido a esto. ¿Que era aquello que me había dicho... para que yo lo dejará recostarse en mi pecho?.
¿Que era aquello tan importante, para que me rebajará a esto?.
Ah, claro, un hermoso y dulce beso en la mejilla.

No sabía cuando, como ni por que... y tampoco era como si me importará mucho.

Siempre había estado con él... durante todo el tiempo que lo conocía... pero a pesar de eso sentía que... me faltaba tanto de él por conocer.

Mientras mis pensamientos me hundían en un abismo del que esperaba poder salir luego, la película llegó a su fin. Y con eso, él se levantó y la quito.

Lo vi dirigirse de nuevo, y tratar de acomodarse en la misma posición de antes.

-Dime... -Lo miré sonriente y esperé- ¿Como me describirías en diez palabras?- Me quedé pensando un momento y hable enseguida.

-Primero: Idiota; Segundo: Pervertido; Tercero: Alto -Lo miré enojada luego de esa afirmación- Cuarto: Buen amigo; Quinto: Caprichoso; Sexto: Especial; Séptimo: Molesto; Octavo: Tierno; Noveno: Estupido y otros sinonimos; Décima y última: Eres una almohada.- Enumeré con los dedos las diez cualidades y solté mi curiosidad- Descríbeme en diez palabras.

-Empiezo entonces... -Trajo una pequeña pizarra de quien sabe donde y empezó a escribir algunas cosas- Mira...- Me enseño la pequeña lista y las claras muestras de enfado me invadieron al ver lo que el tonto había escrito.
1º Baja
2º Plana
3º Pervertida
4º Buena amiga
5º Inteligente
6º Violenta
7º A veces mala
8º Almohada de pechos
9º Sarcástica
10º Positiva

-¿¡Como que almohada de pechos!?- Eso no me cabía en la cabeza.

-Pues recostarse en ellos relaja...-Bufé y suspiré.

-¿Estas tratando de montar la escena de "Tarde de Película"?-Miré entrecerrando los ojos, hacia ningún punto en la habitación.

-Solo un poco... -Reímos levemente y volvimos a lo nuestro... nunca dejaríamos de ser tan incoherentes.