domingo, 22 de septiembre de 2013

The Sky Is My Limit

Me senté en el barandal de la terraza del enorme edificio en el que me encontraba esperando los resultados de mi petición. Sonreí mirando el suelo al tiempo que comenzaba a murmurar cosas incoherentes para cualquiera menos para mi.

The Sky Is My Limit!

Grité... Grité como si me fueran a matar en los próximos instantes, recordando las hermosas frases que antecedieron y sucedieron a aquella oración...

La oración que transformo mi vida.

Siempre había sido la pequeña niña a la que le destruían sus sueños e ideales... La pequeña que al más mínimo arrebato le decían que estaba mal. La pequeña que no hacía más que obedecer a otros y refrenar sus emociones. La pequeña que creía en el hecho de que lo que no lograbas a la primera sería imposible toda la vida... Y debías dejar que alguien más lo hiciera.

Pero cuando tome ese libro y leí el contenido de sus páginas... Disfrute y fui feliz... Feliz como nunca lo había sido.

Descubrí algo que nunca había tenido sentido... pero que ahora si.

Levanté mi vista hacia el oscuro cielo y me puse de pie sobre el barandal... para saltar hacia el abismo.

Habiendo superado todo lo que quisiera... Me quedaba un último sueño... Una última cosa en que gastar mi aliento.

Llegar a mi límite y superarlo...

Si es que lograba volar... No me volvería a caer más... Porque superaré a mi límite... ¡Cueste lo que cueste!

No hay comentarios:

Publicar un comentario