Caminando mientras el cielo observaba.
Tan azul, tan tierno, tan libre... tan opuesto a nosotros.
-Libre...- Mi voz salió por si sola y suspiré. Cuanto deseaba volver a los días en que... la única preocupación era no perderte y saber como llegar a casa.
Mis pasos me guiaron al antiguo parque, que ahora abandonado se encontraba.
En aquel sitio crecí... cada día jugando, trepando árboles, mirando nubes... cayendo a las duras hojas en otoño, a la blanca nieve en invierno, al tibio pasto en verano y a las hermosas flores en primavera.
Cada estación tenía sus características... pero el cielo seguía siendo el mismo a pesar de todo...
-¿Por qué nosotros tuvimos que cambiar?, ¿Por qué el cielo sigue igual?, ¿Por qué nos obligan a madurar?, ¿Por qué dejamos todo atrás?...- Sentí la tibia sensación de una lágrima caer por mi mejilla, mientras soltaba el último de mis pensamientos- ¿Por qué perdimos nuestra imaginación y nuestras ganas de vivir? ¿Por qué el ser humano es tan... frío?
No hay comentarios:
Publicar un comentario